Novedades de Cine

marzo 8, 2012

Un chico demanda al cine por el alto precio de los pochoclos y demás snacks

Un chico demanda al cine por el alto precio de los pochoclos y demás snacks

Así como lo leen, Joshua Thompson es un amante del cine y de las golosinas y snacks que se venden en los mismos. Pero este ciudadano de Michigan se cansó de que las salas hagan negocio a su costa con precios abusivos para las gaseosas, pochoclos (AKA palomitas), gominolas y demás productos, por eso, presentó una demanda contra los cines a los que acude habitualmente.

Según su abogado, Kerry Morgan, el chico se cansó de que lo estafen, ya que es difícil justificar el precio de los productos cuando son entre 2 y hasta 3 veces más altos que en otros lugares.

En la demanda, denuncia los precios abusivos que los cines imponen sobre los aperitivos que venden en su establecimiento violando la Ley de Protección al Consumidor.

La gota que rebalso el vaso de la paciencia de este amante del séptimo arte, fue cuando los cines comenzaron a prohibir a los espectadores llevar sus propios alimentos.

Y aunque todos los expertos y juristas consultados auguran muy poco futuro a la demanda presentada por Thompson, lo cierto es que su cruzada para que los cines bajen los precios de los aperitivos tuvo muy buena repercusión entre el público, cansado de esconder sus refrescos y apertivos en bolsos y abrigos para meterlos a la sala de cine.

Aunque, un estudio elaborado por investigadores de la Stanford Graduate School of Business y la Universidad de California en Santa Cruz, concluyó en 2009 que “mediante el cobro de los altos precios en sus tiendas de pochoclos, los cines son capaces de mantener bajos precios de las entradas, lo que permite una mayor que la gente disfrute de la experiencia de la plata de la pantalla”.

Una coartada que, teniendo en cuenta el incremento experimentado en el precio de las entradas de cine en los últimos años es, cuando menos, discutible.